🍓 Ciencia

¿Sabes Saborear los Buenos Momentos?

Antes, durante y después: las tres oportunidades que tienes de disfrutar cualquier cosa

5 min 15 preguntas

Dos personas pueden tener el mismo buen fin de semana y sacarle cantidades muy distintas de alegría. Una lo esperó con ganas toda la semana, lo notó mientras pasaba y aún sonríe al recordarlo un mes después. La otra apenas se enteró. Los psicólogos llaman saborear a la habilidad detrás de la diferencia, y se divide en tres capacidades separadas: anticipar, disfrutar el momento y recordar. Casi todo el mundo es bueno en una o dos y sorprendentemente flojo en la tercera.

Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.

Piensa en las cosas buenas en general - un viaje, una comida, una buena noticia, una tarde tranquila - y responde sobre cómo sueles vivirlas.

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Qué mide

Tus creencias sobre tu propia capacidad de disfrutar experiencias positivas en tres tiempos: antes (anticipar), durante (saborear el momento) y después (recordar). A diferencia de la atención plena, se refiere solo a experiencias buenas; a diferencia de la gratitud, trata de disfrutar y no de agradecer; y a diferencia de la perspectiva temporal, mide una habilidad y no en qué tiempo tiendes a vivir.

Basado en: Savoring Beliefs Inventory (Bryant, 2003)

Resultados posibles

Anticipar

Sacar placer de las cosas buenas antes de que ocurran.

Saborear el momento

Notar una buena experiencia y estirarla mientras dura.

Recordar

Traer de vuelta la buena sensación de experiencias pasadas.

Preguntas frecuentes

¿Saborear es lo mismo que la atención plena?

Se solapan pero apuntan a sitios distintos. La atención plena consiste en atender sin juzgar a lo que haya, agradable o no, sin intentar cambiarlo. Saborear se centra a propósito en lo bueno e intenta profundizarlo o alargarlo. Puedes prestar atención plena a un dolor de cabeza; saborearlo, no tanto.

¿Se puede aprender a saborear mejor?

Sí, y es uno de los hallazgos mejor respaldados de la psicología positiva. Prácticas sencillas - compartir una buena noticia con alguien, hacer una foto mental, ir más despacio durante una actividad agradable o dedicar unos minutos al día a recordar algo bueno - han aumentado la felicidad en estudios controlados, aunque los efectos suelen ser modestos.

¿Es arriesgado disfrutar de la espera si las cosas salen mal?

Un poco, pero suele ser menos de lo que se teme. El placer que sacaste de la espera no se anula si el plan se cae: ya lo tuviste. Quien se niega a anticipar para evitar la decepción suele perder más disfrute del dolor que se ahorra.

Fuentes

  • Bryant, F. B. (2003). Savoring Beliefs Inventory (SBI): A scale for measuring beliefs about savouring. Journal of Mental Health. doi:10.1080/0963823031000103489
  • Bryant, F. B., & Veroff, J. (2007). Savoring: A new model of positive experience. Lawrence Erlbaum Associates.
  • Bryant, F. B. (2021). Current progress and future directions for theory and research on savoring. Frontiers in Psychology. doi:10.3389/fpsyg.2021.771698

Una nota honesta Las afirmaciones son redacción propia de Quinthea adaptada del Savoring Beliefs Inventory, así que las puntuaciones no son comparables con las normas publicadas. La escala mide lo que crees sobre tu capacidad de disfrutar, no cuánto saboreas de verdad a diario, y casi todos los primeros estudios usaron estudiantes estadounidenses. Las culturas también difieren en cuánto se quiere amplificar lo bueno. Esto no es un diagnóstico: si hace semanas que nada te resulta placentero, habla con un médico o psicólogo.