¿Crees que el Mundo Es Justo?
Justo contigo, justo con los demás, justo ahora o justo al final: cuatro creencias muy distintas
La mayoría de la gente lleva dentro una idea silenciosa de que el esfuerzo compensa y de que cada uno, más o menos, recibe lo que merece. Los psicólogos llevan cincuenta años estudiando esa idea y han visto que tiene dos caras. Creer que el mundo es justo contigo parece ayudarte a levantarte y a hacer planes. Creer que es justo con todos puede hacer más fácil culpar a la gente de su propia mala suerte. Este test separa las dos, y añade dos creencias relacionadas sobre cuándo llega la justicia.
Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.
Aquí no hay respuestas correctas, solo sinceras. Responde con tu intuición sobre cómo funciona el mundo de verdad, no sobre cómo debería.
Qué mide
La creencia de que el mundo es justo contigo en particular y con la gente en general, las dos escalas que distinguieron Lipkus, Dalbert y Siegler, más dos creencias relacionadas descritas por Maes: justicia inmanente (la desgracia es merecida) y justicia última (la injusticia acaba reparándose). No es el locus de control, que trata de si puedes influir en los resultados, no de si son justos.
Basado en: Belief in a just world for self and others (Lipkus, Dalbert & Siegler, 1996; Lerner, 1980)
Resultados posibles
Justo conmigo
Si sientes que tu propia vida te ha tratado con justicia.
Justo con los demás
Si crees que la gente en general recibe lo que merece.
Desgracia merecida
Si lees la mala suerte como señal de que alguien se la ganó (justicia inmanente).
Justicia al final
Si confías en que la injusticia acaba reparándose (justicia última).
Preguntas frecuentes
¿Qué es la falacia del mundo justo?
Es la tendencia a suponer que lo que le pasa a la gente refleja lo que merece, de modo que las víctimas algo habrán hecho para ganarse su suerte. Los experimentos de Melvin Lerner en los años 60 y 70 mostraron a personas despreciando a una víctima inocente a la que no podían ayudar. La creencia protege nuestra sensación de seguridad - si lo malo solo le pasa a quien lo merece, estamos a salvo - a costa de ser injustos con los demás.
¿Creer en un mundo justo es bueno o malo para ti?
Las dos cosas, según de quién sea el mundo. La investigación desde los 90 muestra que creer que el mundo es justo contigo suele ir con menos depresión y más satisfacción con la vida, mientras que creer que es justo con todos se liga más a juicios duros sobre los pobres, los enfermos y las víctimas. Por eso el test los separa.
¿Es lo mismo que el locus de control?
Están relacionados pero son distintos. El locus de control pregunta si los resultados dependen de tus actos o de fuerzas externas. La creencia en un mundo justo pregunta si los resultados son merecidos. Puedes sentir pleno control sobre tu vida y aun así pensar que el mundo es profundamente injusto con otras personas.
Fuentes
- Lipkus, I. M., Dalbert, C., & Siegler, I. C. (1996). The importance of distinguishing the belief in a just world for self versus for others: Implications for psychological well-being. Personality and Social Psychology Bulletin. doi:10.1177/0146167296227002
- Lerner, M. J. (1980). The belief in a just world: A fundamental delusion. Plenum Press.
- Maes, J. (1998). Immanent justice and ultimate justice. In L. Montada & M. J. Lerner (Eds.), Critical Issues in Social Justice: Responses to Victimizations and Belief in a Just World, Springer US. doi:10.1007/978-1-4757-6418-5_2
- Furnham, A. (2003). Belief in a just world: Research progress over the past decade. Personality and Individual Differences. doi:10.1016/S0191-8869(02)00072-7
Una nota honesta Las afirmaciones son redacción propia de Quinthea adaptada de escalas publicadas, así que las puntuaciones no son comparables con las normas publicadas. Solo las dos primeras barras corresponden a la escala de Lipkus, Dalbert y Siegler; las otras dos proceden del trabajo aparte de Maes sobre justicia inmanente y última y son constructos relacionados, no factores validados de esa escala. Casi todos los estudios usaron muestras occidentales, y los vínculos con el bienestar y con culpar a las víctimas son correlaciones, no prueba de causa.