📚 Diversión

¿Cuál Es Tu Estilo de Aprendizaje?

Tus preferencias son reales. Los consejos construidos sobre ellas no.

5 min 16 preguntas

A casi todo el mundo le han dicho que es un aprendiz visual, o auditivo, o que aprende haciendo. La parte de la preferencia es cierta: la gente sí tiene un formato preferido, y este test mide el tuyo con honestidad. Lo que no es cierto es el consejo que le han pegado. Décadas de pruebas no han logrado mostrar que enseñar a la gente en su formato preferido la ayude a aprender, y esto importa porque el consejo te empuja hacia métodos de estudio que sientan bien y funcionan mal.

Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.

Responde sobre lo que prefieres, no sobre lo que te funciona: son cosas distintas y la distancia entre ambas es el sentido de este test.

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Qué mide

Tu preferencia por cuatro formas de recibir información: verla, oírla, leerla y escribirla, y hacerla. Estas preferencias son genuinamente tuyas y son medibles. Lo que no hacen es decirte cómo deberías estudiar.

Basado en: The four classic learning preferences, presented with what the research actually found

Resultados posibles

Ver

Diagramas, mapas, colores, disposición.

Oír

Explicaciones en voz alta, discusión, audio.

Leer y escribir

Texto, apuntes, listas, explicación escrita.

Hacer

Práctica, ejemplos, meter las manos.

Preguntas frecuentes

¿Entonces mi estilo de aprendizaje no es real?

Tu preferencia es real. De verdad prefieres diagramas, o explicaciones, o hacerlo tú, y el test de arriba lo midió correctamente. Lo que no es real es el paso siguiente: que la preferencia te dice qué formato te enseñará mejor. Son dos afirmaciones distintas, y solo la primera sobrevivió a las pruebas. Es como preferir una silla cómoda: cierto, medible, y no un hecho sobre cómo deberías trabajar.

Mi profesor me dijo que era un aprendiz visual.

A la mayoría de los profesores también se lo dijeron, y personas que se lo creían. Las encuestas en muchos países hallan que una gran mayoría del profesorado acepta la idea, y por eso se sigue repitiendo: no es deshonestidad, es una creencia que adelantó a su evidencia y se volvió demasiado útil y agradable para comprobarla. El daño práctico es pequeño pero real: a un alumno que cree que no puede aprender de un texto se le ha dado una razón para evitar el formato en que están escritos casi todos los exámenes.

¿Qué debería hacer en su lugar?

Tres cosas, por orden de cuánta diferencia hacen. Cierra el libro e intenta recordar: examinarte vale varias relecturas y sienta bastante peor. Reparte las mismas horas totales en más días. Y mezcla los temas que repasas en vez de terminar uno antes de empezar el siguiente. Ninguna depende de tu preferencia, las tres están replicadas desde hace décadas, y son impopulares porque hacen que estudiar se sienta más difícil mientras ocurre, que es exactamente la sensación de que está funcionando.

Fuentes

  • Pashler, H., McDaniel, M., Rohrer, D., & Bjork, R. (2008). Learning styles: Concepts and evidence. Psychological Science in the Public Interest.
  • Kirschner, P. A. (2017). Stop propagating the learning styles myth. Computers & Education.
  • Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving students' learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest.

Una nota honesta Este test está en la sección de Diversión y la razón es inusualmente concreta. Tus preferencias de arriba son reales y se han medido con exactitud. La afirmación que no se sostiene es la que todo el mundo les pega: que ser enseñado en tu formato preferido mejora cuánto aprendes. Probar esa afirmación como es debido exige un diseño concreto - enseñar a unos en su estilo preferido y a otros en otro, y luego comparar - y una revisión de 2008 concluyó que casi ningún estudio lo había hecho, y que los pocos que sí no hallaron el efecto. Revisiones posteriores han llegado al mismo sitio, aunque la discusión no está literalmente cerrada. Mientras tanto, tres técnicas tienen evidencia fuerte y funcionan para todos sea cual sea la preferencia: examinarte a ti mismo en vez de releer, repartir el estudio en días en vez de amontonarlo, y mezclar temas en vez de hacer uno cada vez. Las tres parecen más difíciles y menos agradables que tu estilo preferido, que es justamente por lo que funcionan y por lo que nadie las vende.