¿Ser Buena Persona Es Parte de Quién Eres?
La convicción privada, la señal pública y las excusas de por medio
Casi todo el mundo se considera una persona decente. Lo que cambia es cuánto pesa esa idea: si ser amable y justo está en el centro de tu identidad o en algún rincón de la periferia, junto a tus gustos musicales. Los psicólogos lo llaman identidad moral y lo dividen en dos: cuánto te importa en privado y cuánto lo muestras en público. Este test añade una tercera pieza, las excusas cotidianas que permiten a buenas personas hacer pequeñas cosas malas.
Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.
Aquí no hay respuesta que quede bien. Responde como vives de verdad, no como te gustaría que te describieran en tu funeral.
Qué mide
Las dos dimensiones de la identidad moral descritas por Aquino y Reed - interiorización, cuán central es ser una persona moral en tu imagen de ti, y simbolización, cuánto lo expresas en elecciones visibles - más la resistencia a la desconexión moral, el hábito de no buscar excusas. Es distinto del test de brújula moral de este sitio, que pregunta qué consideras malo; este pregunta cuánto forma parte de ti ser bueno.
Basado en: Self-Importance of Moral Identity Scale (Aquino & Reed, 2002), with moral disengagement (Detert, Treviño & Sweitzer, 2008) as a related construct
Resultados posibles
Núcleo privado
Cuán central es ser una persona atenta y justa en quien sientes que eres.
Expresión pública
Cuánto muestran tus elecciones visibles - causas, grupos, tiempo libre - lo que defiendes.
Sin excusas fáciles
Cuán rara vez usas las excusas de siempre: todo el mundo lo hace, no lo decidí yo, no hace daño a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Tener una identidad moral fuerte te hace mejor persona?
Un poco, de media. Un metaanálisis de 2016 con 111 estudios encontró un vínculo real pero modesto entre identidad moral y ayudar, evitar hacer daño y conducta ética: más o menos del tamaño de otros predictores psicológicos, y no mejor. El vínculo era más fuerte cuando todo era autoinformado, lo que recuerda que creer que eres bueno y portarte bien no son la misma medición.
¿Mostrar tus valores en público es solo postureo moral?
No necesariamente. En el modelo de Aquino y Reed, el lado público es una parte normal de la identidad moral: la gente expresa lo que le importa a través de los grupos a los que se une y de cómo pasa el tiempo, igual que expresa cualquier otra identidad. Se vuelve postureo vacío cuando el lado público es alto y el privado bajo, y precisamente por eso el modelo los mide por separado.
¿Qué es la desconexión moral?
Es el conjunto de maniobras mentales que apagan la culpa que normalmente te frenaría: culpar a quien dio la orden, recordar que todo el mundo lo hace, decirte que nadie sale realmente perjudicado. Los investigadores hallaron que quien tiene una identidad moral más fuerte usa menos estas maniobras, y que quien las usa más toma más decisiones poco éticas. Por eso la tercera barra está junto a las otras dos.
Fuentes
- Aquino, K., & Reed, A., II (2002). The self-importance of moral identity. Journal of Personality and Social Psychology. doi:10.1037/0022-3514.83.6.1423
- Hertz, S. G., & Krettenauer, T. (2016). Does moral identity effectively predict moral behavior?: A meta-analysis. Review of General Psychology. doi:10.1037/gpr0000062
- Detert, J. R., Treviño, L. K., & Sweitzer, V. L. (2008). Moral disengagement in ethical decision making: A study of antecedents and outcomes. Journal of Applied Psychology. doi:10.1037/0021-9010.93.2.374
Una nota honesta Las frases son redacción propia de Quinthea adaptada de la escala de Aquino y Reed; las puntuaciones no se comparan con las normas publicadas. Solo las dos primeras barras corresponden a esa escala; la tercera es un constructo relacionado, la desconexión moral puntuada al revés, no un factor validado de ella. Un metaanálisis de 2016 halló que la identidad moral predice la conducta moral solo de forma modesta, y menos fuera del autoinforme y quizá en culturas colectivistas. Todos nos creemos buenos: lee el patrón, no la altura.