Publicado 2026-09-26 · 5 min de lectura
¿Funciona de Verdad la Mentalidad de Crecimiento? Lo Que Dice la Investigación
Un experimento nacional con 12.490 estudiantes estadounidenses de noveno curso mostró que menos de una hora de lecciones online subió las notas unos 0,10 puntos, pero solo a algunos alumnos y en algunos centros. Esto es lo que muestra de verdad la investigación.
A finales de los años noventa, Claudia Mueller y Carol Dweck hicieron una serie de experimentos con alumnos de quinto de primaria que acabarían inspirando una generación de carteles de aula. Los niños resolvían unos problemas y después oían una sola frase de elogio. A unos se les decía que debían de ser listos. A otros, que debían de haberse esforzado mucho.
Luego los niños se enfrentaban a problemas más difíciles y fallaban. Los elogiados por su inteligencia disfrutaban menos de la tarea, persistían menos y rendían peor que los elogiados por su esfuerzo. También eran más propensos a describir la inteligencia como algo fijo. Mueller y Dweck publicaron seis estudios en esta línea en 1998.
Dweck convirtió este trabajo en un libro divulgativo en 2006 y la idea se extendió rápido: quien cree que las capacidades pueden crecer, una mentalidad de crecimiento, aprende más que quien cree que están grabadas en piedra, una mentalidad fija. Colegios de todo el mundo la adoptaron. Después, los investigadores empezaron a medir cuánto pesaba de verdad el efecto.
La primera gran comprobación: dos metaanálisis
En 2018, Sisk, Macnamara y sus colegas reunieron los datos en dos metaanálisis publicados en Psychological Science. El primero preguntaba si la mentalidad de los alumnos tiene relación siquiera con su rendimiento: 273 estudios, más de 365.000 estudiantes. El segundo preguntaba si los programas que enseñan la mentalidad de crecimiento mejoran de verdad el rendimiento: 43 estudios, unos 57.000 estudiantes.
La conclusión fue tajante: los efectos globales eran débiles en ambos. El vínculo entre creer que la capacidad crece y sacar buenas notas existe, pero es pequeño, y enseñar esa creencia apenas ayudó al alumno medio. Hubo una excepción interesante. Los alumnos de entornos socioeconómicos bajos, y los que ya estaban en riesgo académico, parecían beneficiarse más. Es más o menos lo que predice la teoría: una creencia sobre mejorar debería pesar más cuando lo estás pasando mal.
El experimento nacional
La prueba más cuidadosa llegó un año después. David Yeager, Dweck y un amplio equipo realizaron el National Study of Learning Mindsets, publicado en Nature en 2019. Sortearon 65 institutos públicos ordinarios de todo Estados Unidos, y 12.490 alumnos de noveno curso fueron asignados uno a uno al azar a un programa de mentalidad de crecimiento o a un programa de control.
La intervención era minúscula: dos sesiones online que hacían los propios alumnos, de unos 25 minutos cada una, separadas unas tres semanas. Empresas independientes recogieron y procesaron los datos, los análisis se registraron de antemano y un análisis estadístico a ciegas sirvió para corroborar los resultados. Son justo las salvaguardas que le faltaban a buena parte de la investigación anterior.
Los resultados fueron reales, pero modestos y concretos:
- Entre los alumnos de menor rendimiento, las notas de las asignaturas troncales subieron unos 0,10 puntos, en la escala estadounidense en la que una A vale 4. Los autores lo cifraron en un efecto estandarizado de 0,11.
- Entre los alumnos de mayor rendimiento no hubo efecto medible en las notas.
- En los centros con datos de asignaturas, el porcentaje de alumnos que cursó matemáticas avanzadas al año siguiente pasó del 33% al 36%.
- Los efectos en las notas fueron mayores en los centros donde las normas entre compañeros valoraban asumir retos. Donde la cultura del entorno no lo hacía, el mensaje no caló.
Así es un efecto pequeño en la práctica. Una décima de punto no cambia la vida de un alumno. Repartida por todo un país, a cambio de menos de una hora, tampoco es poca cosa.
La visión escéptica
No todo el mundo lee los datos igual. En una revisión de 2023 en Psychological Bulletin, Macnamara y Burgoyne analizaron 63 estudios con casi 98.000 alumnos y los contrastaron con las buenas prácticas necesarias para sacar conclusiones causales. Encontraron fallos importantes de diseño y de información, y señales de sesgo de publicación. El efecto medio era pequeño (d = 0,05) y dejaba de ser estadísticamente significativo al corregir el posible sesgo. En los seis estudios de mayor calidad era de 0,02, indistinguible de cero. También vieron que los autores con incentivos económicos para informar de resultados positivos publicaban efectos mayores.
Tipton, Yeager y sus colegas respondieron en la misma revista que promediar entre centros y programas muy distintos es la pregunta equivocada: los metaanálisis deberían estudiar la heterogeneidad, es decir, dónde y para quién funciona una intervención. El debate sigue abierto. Pero ambos lados coinciden en algo: las grandes promesas de la primera ola divulgativa no se sostuvieron. La mentalidad de crecimiento no es un interruptor que convierte a un alumno con dificultades en una estrella.
Qué significa esto y qué no
No significa que las creencias sobre la capacidad sean irrelevantes. La correlación es pequeña pero existe, y hay indicios de que creer que puedes mejorar pesa más cuando las cosas se ponen difíciles.
No significa que elogiar el esfuerzo sea mágico. Elogiar un esfuerzo que no produjo aprendizaje, o decir a la gente que simplemente crea en sí misma, no es lo que se puso a prueba. Los programas enseñaban una idea concreta: que las capacidades se desarrollan con práctica y buenas estrategias, y que la dificultad forma parte de aprender.
Sí significa que el contexto cuenta. El mismo mensaje funcionó en unos centros y no en otros, según si la cultura del entorno premiaba o no a quien busca retos. Una mentalidad no vive solo dentro de tu cabeza.
Y significa que el tamaño honesto del efecto es pequeño. La mayor parte de lo que predice el rendimiento (lo que ya sabes, la calidad de la enseñanza, el tiempo, el apoyo) está en otra parte.
Qué significa esto para ti
Si haces nuestro test de mentalidad de crecimiento, toma tu puntuación como una descripción de cómo piensas ahora sobre la capacidad, no como un pronóstico de tu éxito. Algunas ideas basadas en los datos:
- Fíjate en lo que haces después de un tropiezo, no en el eslogan con el que estás de acuerdo. Los estudios midieron conducta: persistir, elegir asignaturas más difíciles.
- Une la creencia a una estrategia. Creer que puedes mejorar ayuda sobre todo cuando también sabes cómo: práctica, retroalimentación, un método mejor. Nuestro test de metas de logro mira si tiendes a apuntar a aprender o a parecer competente, una cuestión muy cercana.
- Observa tu entorno. Si la gente a tu alrededor trata el esfuerzo como algo vergonzoso, los datos sugieren que eso importa. Pasar tiempo donde el reto es lo normal puede valer más que cualquier charla motivacional.
- No mezcles las ideas. Creer que la capacidad puede crecer no es lo mismo que sentirte capaz de una tarea concreta. Esa segunda creencia es la que mide nuestro test de autoeficacia, y merece su propia atención.
Un efecto pequeño y real sigue valiendo la pena. Solo que no es la revolución que prometían los carteles.
Fuentes
- Mueller, C. M., & Dweck, C. S. (1998). Praise for intelligence can undermine children's motivation and performance. Journal of Personality and Social Psychology, 75(1), 33-52. doi:10.1037/0022-3514.75.1.33
- Sisk, V. F., Burgoyne, A. P., Sun, J., Butler, J. L., & Macnamara, B. N. (2018). To what extent and under which circumstances are growth mind-sets important to academic achievement? Two meta-analyses. Psychological Science, 29(4), 549-571. doi:10.1177/0956797617739704
- Yeager, D. S., Hanselman, P., Walton, G. M., Murray, J. S., Crosnoe, R., Muller, C., ... Dweck, C. S. (2019). A national experiment reveals where a growth mindset improves achievement. Nature, 573(7774), 364-369. doi:10.1038/s41586-019-1466-y
- Macnamara, B. N., & Burgoyne, A. P. (2023). Do growth mindset interventions impact students' academic achievement? A systematic review and meta-analysis with recommendations for best practices. Psychological Bulletin, 149(3-4), 133-173. doi:10.1037/bul0000352
- Tipton, E., Bryan, C., Murray, J., McDaniel, M., Schneider, B., & Yeager, D. S. (2023). Why meta-analyses of growth mindset and other interventions should follow best practices for examining heterogeneity: Commentary on Macnamara and Burgoyne (2023) and Burnette et al. (2023). Psychological Bulletin, 149(3-4), 229-241. doi:10.1037/bul0000384
- Dweck, C. S. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House (book).