¿Te Gusta una Buena Discusión?
Discutir ideas, huir de las discusiones, y la línea donde el debate se vuelve ataque
Los investigadores de la comunicación hicieron una distinción que la mayoría mezcla: atacar una postura no es lo mismo que atacar a una persona. Quien adora discutir ideas puede ser un adversario generoso y justo, y quien odia las discusiones puede, acorralado, soltar un comentario hiriente. Este test mide cuánto te atraen las discusiones, cuánto las evitas y con qué frecuencia un desacuerdo se vuelve personal.
Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.
Piensa en desacuerdos sobre cosas que te importan - en el trabajo, con amigos, en la sobremesa - y no en discutir con desconocidos en internet.
Qué mide
Las dos mitades de la escala original de argumentatividad - la atracción por discutir temas controvertidos y el impulso de evitarlo - y además la agresividad verbal, un rasgo aparte medido por una escala hermana: la tendencia a atacar el carácter o la inteligencia de alguien en lugar de su argumento. Se distingue del estilo de conflicto, que trata de cómo gestionas un conflicto que ya existe; esto trata de tu apetito por el debate y de adónde apuntas.
Basado en: Argumentativeness Scale (Infante & Rancer, 1982) and Verbal Aggressiveness Scale (Infante & Wigley, 1986)
Resultados posibles
Atracción por la discusión
Cuánto disfrutas defendiendo una postura frente a quien discrepa.
Evitar la discusión
Cuánta incomodidad sientes cuando está a punto de empezar un desacuerdo.
Agresividad verbal
Con qué frecuencia un desacuerdo se convierte en un ataque a la persona.
Preguntas frecuentes
¿Ser argumentativo es malo?
No en el sentido de la investigación. Aquí argumentatividad significa disfrutar debatiendo posturas, y se trata como un rasgo comunicativo constructivo, separado de la hostilidad o la agresividad. Lo que daña las relaciones es la agresividad verbal: atacar a la persona. En el lenguaje corriente a ambas se les llama ser discutidor, y es justo esa confusión la que este test separa.
¿Por qué la gente convierte las discusiones en algo personal?
Una explicación de esta investigación es un déficit de habilidad argumentativa: cuando la gente no encuentra un buen argumento para su postura, recurre a atacar a la persona. La ira, el estrés y haberlo visto en casa también influyen. La implicación alentadora es que aprender a argumentar bien tiende a reducir los ataques personales, no a aumentarlos.
¿Puedo sentirme más cómodo con el desacuerdo?
Sí. La evitación suele disminuir con práctica en situaciones de poco riesgo y con algunos hábitos: resumir con justicia la postura del otro antes de discrepar, separar en voz alta la idea de la persona, y recordar que un desacuerdo bien llevado tiende a aumentar el respeto en lugar de reducirlo. La incomodidad rara vez desaparece del todo, y no hace falta que desaparezca.
Fuentes
- Infante, D. A., & Rancer, A. S. (1982). A conceptualization and measure of argumentativeness. Journal of Personality Assessment. doi:10.1207/s15327752jpa4601_13
- Infante, D. A., & Wigley, C. J. (1986). Verbal aggressiveness: An interpersonal model and measure. Communication Monographs. doi:10.1080/03637758609376126
Una nota honesta Las afirmaciones son redacción propia de Quinthea adaptada de la Argumentativeness Scale y la Verbal Aggressiveness Scale, así que las puntuaciones no se comparan con sus normas publicadas. Las dos primeras barras proceden de la primera escala, la tercera de la segunda. Las respuestas sobre agresividad verbal probablemente la subestiman, porque a poca gente le gusta verse a sí misma atacando a otros, y la mayor parte de la investigación original usó universitarios estadounidenses, cuando las normas sobre discrepar abiertamente varían mucho entre culturas y familias.