Prestigio o Dominancia: ¿Cómo Te Ganas Tu Sitio?
Ser admirado y ser obedecido son dos caminos distintos hacia arriba
En cualquier grupo -una oficina, una familia, un equipo de fútbol- hay gente que acaba teniendo más peso que el resto. La investigación sobre el estatus humano encontró que suelen llegar ahí por una de dos vías. A unos se les sigue porque los demás valoran lo que saben y quieren aprender de ellos. A otros se les sigue porque llevarles la contraria resulta incómodo. Las dos vías funcionan, y eso es lo inquietante, y casi todo el mundo se apoya más en una que en otra sin haberle puesto nombre nunca.
Antes de empezar No hay respuestas correctas. Elige lo que suele ser cierto para ti, no lo que suena mejor.
Piensa en los grupos donde pasas más tiempo -trabajo, familia, amigos- y responde sobre cómo sueles ser ahí, no sobre la única vez que perdiste los nervios.
Qué mide
Dos estrategias del modelo dominancia-prestigio: el prestigio, la influencia que los demás te conceden libremente porque respetan tu habilidad o lo que sabes, y la dominancia, la influencia que se toma mediante presión, intimidación o control. Una tercera barra mide cuánto deseas el estatus en sí. A diferencia de nuestro test de liderazgo, que mira cómo diriges un equipo que te han asignado, este trata de cómo ganas peso en cualquier grupo, formal o no.
Basado en: Dominance-prestige model of social status (Cheng, Tracy & Henrich, 2010; Cheng et al., 2013)
Resultados posibles
Prestigio
Influencia que otros te dan porque valoran lo que sabes o sabes hacer.
Dominancia
Influencia tomada mediante presión, intimidación o control.
Deseo de estatus
Cuánto te importa ser respetado y contar en un grupo.
Preguntas frecuentes
¿La dominancia es lo mismo que el liderazgo?
No. La dominancia es una forma de ganar influencia, y el liderazgo es un papel que puede ocuparse por cualquiera de las dos vías. Los estudios de 2013 encontraron que tanto las personas dominantes como las prestigiosas subían en grupos recién formados, pero solo las prestigiosas además caían bien. En la práctica, muchos líderes usan las dos vías en mezclas distintas.
¿Puedo puntuar alto en prestigio y en dominancia a la vez?
Sí. La investigación los trata como dos estrategias distintas y no como opuestos, así que existen todas las combinaciones. Alguien alto en ambos suele ser admirado por su competencia y temido por su carácter a la vez. Esa mezcla puede funcionar a corto plazo, pero la gente tiende a marcharse o a resistirse en silencio al lado dominante una vez que ha aprendido lo que vino a aprender.
¿Desear estatus es algo malo?
No en sí mismo. La revisión de 2015 definió el estatus como respeto y deferencia voluntaria, algo distinto de querer dinero o poder sobre otros, y encontró ese deseo en todas las culturas y edades estudiadas. Lo que más importa es la vía: buscar respeto volviéndote útil a la gente suele beneficiar al grupo además de a ti.
Fuentes
- Cheng, J. T., Tracy, J. L., & Henrich, J. (2010). Pride, personality, and the evolutionary foundations of human social status. Evolution and Human Behavior. doi:10.1016/j.evolhumbehav.2010.02.004
- Cheng, J. T., Tracy, J. L., Foulsham, T., Kingstone, A., & Henrich, J. (2013). Two ways to the top: Evidence that dominance and prestige are distinct yet viable avenues to social rank and influence. Journal of Personality and Social Psychology. doi:10.1037/a0030398
- Anderson, C., Hildreth, J. A. D., & Howland, L. (2015). Is the desire for status a fundamental human motive? A review of the empirical literature. Psychological Bulletin. doi:10.1037/a0038781
Una nota honesta Las afirmaciones son redacción propia de Quinthea, adaptadas de las escalas publicadas de dominancia y prestigio, así que las puntuaciones no son comparables con las normas publicadas. Solo las dos primeras barras corresponden a ese modelo; el deseo de estatus es un constructo relacionado de la literatura sobre estatus, no un factor validado de él. Los estudios originales sumaron valoraciones de compañeros al autoinforme, casi toda la evidencia viene de muestras occidentales, e intimidar a otros cuesta admitirlo: toma la barra de dominancia como un mínimo.